martes, 14 de abril de 2015

Ecolalia

*Carr, Schreibman y Lovaas (1975), hicieron una valiosa aportación para el entendimiento de la ecolalia inmediata en niños autistas al realizar el análisis funcional de esta conducta. Dichos investigadores partieron del supuesto dé que el habla ecolálica representa una estrategia general de respuesta a la cual recurren estos niños en situaciones en que son incapaces de producir una respuesta más adecuada. Como la ecolalia ocurre tanto en la respuesta a preguntas como en respuestas a las instrucciones, sugieren que la estrategia del niño es, “cuando puedas responder, hazlo; cuando no puedas, imita el estímulo.” 

Todo lo que se sabe es que, para algunos niños, gran parte de la conducta verbal de los demás no es discriminativa para una respuesta adecuada; esto puede deberse a distintas causas, las cuales deberían investigarse por individual antes de que pudiera conocerse la respuesta.

Por lo que llegaron a la conclusión de que si la ecolalia representa la respuesta de los niños autistas a los estímulos verbales para los cuales su repertorio no contiene una respuesta adecuada, entonces enseñarles una respuesta adecuada a estos estímulos debería eliminar la respuesta ecolálica. Dicho de otra manera, si tales niños dan respuestas ecolálicas a las palabras incomprensibles haciendo que estas palabras sean comprensibles, deberán hacer innecesaria la respuesta ecolálica.

*(Ross, A. O., 1987, pag. 103-104)

IMPORTANCIA DE LA ATENCIÓN DEL MAESTRO


*El poder de la atención del maestro como reforzador de la conducta del niño ha sido reconocido desde las primeras demostraciones de Wolf y colaboradores, quienes probaron que las interacciones sociales de una niña podrían ser influidas por el uso contingente de las reacciones de su maestro hacia su conducta-
La atención del maestro adquiere una variedad de formas, que varían desde sonrisas, palmaditas en la espalda y comentarios elogio­sos hasta ceños fruncidos, críticas y reprimendas. 

Tomado de majfud.org
La falta de atención del maestro (ignorar al alumno), también pertenece a esta escala de consecuencias contingentes a la respuesta. No obstante, lo mismo que con todas las demás consecuencias, éstas no pueden ser califica­das como positivas, negativas o neutrales a menos que su función con respecto de una conducta determinada haya sido cuidadosamente analizada. Las palabras de elogio no son necesariamente reforzadores positivos; una reprimenda puede no ser punitiva, e ignorar una conduc­ta no por fuerza conduce ésta a su extinción. Aunque pueda parecer paradójico para quienes olvidan que la definición de una consecuencia de respuesta depende de su función respecto de esa respuesta, algunos niños reaccionan al elogio como si fuese un castigo y a una reprimen­da como si fuese una recompensa.
Cuando se planea una intervención basada en el uso contingente de la atención del maestro, conviene recordar que en el contexto de un salón de clases, la, atención del maestro es parte de un sistema social, jamás se da en forma aislada.

*(Ross, A. O., 1987, pag. 266)

Reestructuración Cognitiva



Se basa en la hipótesis de que los eventos internos obedecen a las mismas leyes que los eventos externos. El procedimiento trata de inducir al sujeto a modificar sus expectativas irracionales frente al resultado de sus conductas. El aprendizaje comprende cuatro etapas:
1. Explicar al sujeto que su conducta problema es el resultado de lo que piensa de la situación y no de la situación misma.
2. Entrenar al sujeto a identificar las autoverbalizaciones que emite en situaciones ansiógenas y a las cuales no había prestado nunca atención.
3. Convencer al sujeto de la naturaleza irracional y autodesmoralizante de sus verbalizaciones.
4. Modelar y reforzar verbalizaciones alternativas de naturaleza constructiva e incompatibles con la ansiedad.

 (Meichenbaum, 1973)

viernes, 6 de marzo de 2015

Análisis conductual aplicado (ABA) Autismo


Servicio de terapia cognitivo conductual ofrece atención a niños con trastorno autista (retardo en el desarrollo). En la actualidad el tratamiento preferido para el autismo es el análisis conductual aplicado (Applied Behavior Analysis o ABA), diversos estudios independientes han demostrado la utilidad de esta aproximación para incrementar el nivel de funcionamiento de los niños con trastorno autista.

Diagnóstico

El diagnóstico conductual, se fundamenta en los dos puntos siguientes: primero, un enfoque conductual hacia el estudio del comportamiento humano; segundo, la aplicación de los principios y relaciones funcionales que rigen la conducta. Como características del diagnóstico conductual podemos señalar las siguientes:

1. Se elabora con base en la observación directa de la conducta: ¿qué conducta ocurre, con qué dimensiones cuantitativas y ante qué estímulos o situaciones ambientales.

2. Su resultado no es una etiqueta, sino un conjunto de cuantificaciones de la conducta y de descripciones de las condiciones en las que se observó ésta.

3. Es confiable, ya que se evalúa conductas: atender, seguir indicaciones, etc.

El diagnóstico conductual más que un medio de clasificar, es una medida de la ejecución de una persona en un momento dado, medida con la cual pueden compararse los cambios producidos por los procedimientos terapéuticos. Se mencionan tres preguntas que el diagnóstico debe intentar responder:

1) ¿Cuál patrón conductual específico requiere cambios, ya sea en su frecuencia de ocurrencia, en su intensa duración, o en las condiciones bajo las cuales ocurre?
2) ¿Bajo cuáles condiciones fue adquirido este patrón y cuáles factores lo mantienen actualmente?
3) ¿Cuáles son los mejores medios prácticos para producir los cambios deseados en el usuario?

Una parte primordial del diagnóstico es la descripción de las características más importantes del medio en el que el usuario vive. Con esta base se juzga lo apropiado de las conductas que presenta. Otra parte importante del diagnóstico es la detección de lo que podemos llamar relaciones funcionales viciadas, las cuales impiden la adquisición de conductas más adaptativas o deseables, el diagnóstico debe incluir la descripción de esas funciones viciadas, si las hay, el primer paso del tratamiento es eliminarlas.

El proceso diagnostico

El diagnóstico consta de dos partes, en la primera se observa al niño y se evalúan las siguientes áreas: conductas básicas, habilidades sociales y de adaptación, conductas académicas y conductas problemas. La segunda es una entrevista con los padres. Esta nos permite complementar la información obtenida en la primera parte, detectar problemas hogareños y hacer contacto con el medio social y cultural del individuo. En cada una de las áreas de la primera parte se evalúan los siguientes repertorios:

Conductas básicas
Atención
Imitación motora
Seguimiento de instrucciones e imitación
Discriminación
Coordinación viso motriz
Conducta motora gruesa
Conducta motora fina
Habilidades conductuales, sociales y de adaptación
Autocuidado
Socialización
Adaptación
Autocontrol
Prevención de accidentes
Actividades para el tiempo libre
Habilidades del consumidor
Comunicación
Vocal-gestual
Verbal-vocal
Imitación vocal (ecoicas)
Tactos
Intra verbales
Articulación
Conductas académicas
Discriminación de colores
Tactos complejos
Textuales
Lectura
Aritmética
Conductas problemáticas
Auto estimulación física
Auto estimulación vocal
Hiperactividad

Se conserva el uso de etiquetas (superficial, intermedio y profundo), éstas no son un diagnóstico propiamente dicho, sino una apreciación del tipo de programas y del número de horas que corresponde a cada usuario.

Las pruebas diagnósticas que se usan son: prueba de articulación, de repertorios académicos y preacadémico, y registro de conducta social, el inventario de habilidades básicas, etc. La aplicación de las pruebas lleva el siguiente orden:

 1. Pruebas de repertorios básicos
2. Coordinación Viso motriz
3. Habilidades sociales y de adaptación
4. Comunicación
5. Conductas preacadémicas
6. Conductas académicas
7. Conductas problemáticas

La entrevista con los padres explora las siguientes áreas: conductas problemáticas, conductas de cuidado personal, conducta verbal y conductas sociales.

Intervención
La intervención puede ser directa o indirecta:

a) Directa. Se trabaja directamente con los niños, aplicando uno o varios programas.

b) Indirecta. Los padres son entrenados como terapeutas de sus hijos. Se entrena a un familiar para que, a su vez entrene a su hijo. El padre puede ser un elemento complementario de la intervención, con la asesoría del psicólogo. En este caso trabaja en el hogar y asiste al centro a recibir asesoría.

Entrenamiento de los padres

Se ha elaborado un programa de entrenamiento de los padres en el que se siguen los pasos siguientes:

1. Enseñanza simplificada de los conceptos básicos del análisis conductual y su aplicación en situaciones naturales.

2. Enseñanza simplificada del concepto de retardo en el desarrollo y sus aplicaciones terapéuticas.

3. Entrenamiento de los padres en el registro de la conducta y en la aplicación de los programas

Programas de modificación conductual

Cada programa tiene su especificidad, pero procuramos que todos reúnen las siguientes características:

1. La definición de un objetivo general y de objetivos particulares.

2. Un análisis de la tarea que habrá de enseñarse.

3. La definición de las conductas recurrentes.

4. La especificación de los procedimientos que se seguirán.

5. La especificación de las formas de evaluación y registro.

6. La especificación de los procedimientos motivacionales.