martes, 28 de octubre de 2014

Enfoques cognitivos sobre la depresión


Los teóricos cognitivos como Beck (1967, citado por Lewinsohn, Teri y Hoberman 1989), Rehm (1977) y Seligman (1975) proponen hipótesis que atribuyen un rol causal a las cogniciones en la depresión, aunque en ellos encontramos diferencias en la naturaleza específica de las mismas.

Beck (1976) concibe a la depresión como un desorden del pensamiento. Supone que los signos y síntomas de la depresión son una consecuencia de la activación de patrones cognitivos negativos. Para esto, existen varias estructuras cognitivas específicas que son centrales al desarrollo de la depresión: la triada cognitiva, los esquemas y los tres patrones cognitivos (Beck y cols. 1979). La triada cognitiva consiste de tres patrones cognitivos que controlan la ideación: una visión negativa de uno mismo, una visión negativa del futuro y una visión negativa del mundo. Los esquemas cognitivos, se supone, llevan a los individuos a un filtrado sistemático o distorsión de la percepción y la memoria. Tales distorsiones son los errores cognitivos. Ellos son involuntarios e incluyen: la inferencia arbitraria, la abstracción selectiva, la sobregeneralización, la magnificación y la minimización.

Por otro lado, Rehm (1977) propone la teoría del "auto-control" de la depresión en la cual las auto-evaluaciones negativas y las bajas tasas de auto-reforzamiento y las altas tasas de auto-castigo producen bajas tasas de conducta. Propone a tres procesos como los más importantes en el auto-control: el auto-monitoreo, la auto-evaluación y el auto-reforzamiento. Así, Rehm sugiere que las personas deprimidas atienden selectivamente a los eventos negativos de tal manera que los toman como criterios para hacer su auto-evaluación produciéndose que se utilicen altas tasas de auto-castigo en combinación con una baja en las tasas de auto-recompensas.

Por su parte, Seligman (1975) utilizando un paradigma experimental propuso, inicialmente, una teoría de la depresión humana en donde es central el efecto de la independencia de la conducta y sus productos. El desamparo aprendido es un fenómeno de laboratorio observado cuando unos perros fueron expuestos a un trauma incontrolable. Los fenómenos principales del desamparo aprendido son: 1) la pasividad; 2) un retardo en el aprendizaje; 3) la carencia de agresividad y competitividad; 4) la pérdida de peso y bajo consumo de comida. El antecedente crítico para la aparición del desamparo aprendido no es el "trauma" (por ejemplo, recibir choques eléctricos) en sí mismo sino la carencia de control sobre el evento traumático. De esta manera, los sujetos deprimidos se considera que están en situaciones en las cuales sus respuestas y el reforzamiento son independientes. La recuperación de la creencia de que la respuesta produce reforzamiento es el cambio de actitud crítico que, se hipotetiza, cura la depresión.


Después de algunas críticas a su teoría, Seligman (1978, en Abramson, Seligman y Teasdale, 1978) propone una reformulación de la teoría del desamparo aprendido incorporando elementos de la teoría de la atribución elaborada por Weiner en 1971 (Weiner, Frieze, Kukla, Reed, Rest y Rosenbaum, 1971). La teoría reformulada sugiere que las atribuciones que hace el individuo acerca de la no-contingencia entre sus actos y los productos son el origen de expectativas subsecuentes de contingencias futuras. Las dimensiones de las atribuciones que son particularmente importantes para el desamparo aprendido y la depresión incluyen: internalidad/externalidad, generalidad/especificidad y estabilidad/inestabilidad. Desde esta perspectiva, una persona está probablemente más deprimida si sus atribuciones por sus fallas y carencias de control son internas (es mi culpa), son globales (en todo soy incompetente) y son estables (siempre seré igual), mientras que sus atribuciones por el éxito son externas (tuve suerte), específicas (en esa situación particular) e inestables (sólo esta vez).


Abrahamson, L., Seligman, M. y Teasdale, J. (1978).Learned helplessness in humans: Critique and reformulation. Journal of Abnormal Psychology, 87, pp. 49-74
Rehm, L, P., (1977) A-self control model of depression. Behavior Therapy. 8, pp. 787-804
Seligman, M, E. (1975) Helplessness: On depression, developmen, and death. San Francisco: Freedman.
Weiner, B, Frieze, I., Kukla, A., Reed, L, Rest, S., y Rosenbaum R. (1971) Perceiving the causes of success and failure. Nueva Jersey: General Learning Press. Morristown


Depresión

Las técnicas que se han desarrollado desde perspectivas cognitivas y conductuales han demostrado su utilidad en el tratamiento de diversos "problemas" psicológicos y de la conducta, en general. Desde la perspectiva de la terapia de la conducta, se han desarrollado diversas explicaciones teóricas e hipótesis acerca de la génesis y mantenimiento de la depresión. Dichos planteamientos teóricos, concuerdan en enfatizar que los individuos deprimidos manifiestan una disminución de la tasa de reforzamiento social, el empleo frecuente del auto-castigo y pérdida del control sobre el ambiente. Con base en ellas se han desarrollado diversas estrategias terapéuticas para incrementar la tasa de reforzamiento social, la percepción de control del ambiente y de la manera en que se valora el mismo por la persona, el futuro y a ella misma, todo con la finalidad de remitir los diversos comportamientos que se han considerado dentro del término depresión. 


martes, 7 de octubre de 2014

Introspección

* Hablar de introspección implica dos cosas, hablar de mente por un lado, y hablar de conciencia por el otro. El concepto de conciencia implica que además de lamente debe haber algo que vigila la mente que puede dar cuenta de las formas en que ella funciona, involucrando de tal manera no solamente un dualismo epistemológico sino un conjunto de términos que en su misma definición son metafísicos.



La introspección como metodología de investigación estructuralista que «revela la información acerca del mundo mental», no solamente posee cuestionamientos de orden epistemológico en el sentido en que presupone un dualismo sino que los hechos a los que hace referencia la introspección en relación con los eventos privados pueden ser explicados a través de las mismas reglas que la conducta abierta, especialmente involucrando factores biológicos, reforzamiento diferencial de la comunidad verbal y control discriminativo de la conducta subsiguiente (Maudsley, 1867; Moore, 1990).


Zuriff (1985) ha discutido extensivamente la introspección, a partir de tres argumentos. El primero, hace referencia a que la presunción de objetividad en la introspección es solamente una idea pues ella en sentido estricto no existe en tanto falsea su propio objeto de estudio, uno no puede <> el acto de la introspección, la segunda es que la introspección no tiene validez científica y sus conclusiones son indemostrables en tanto los introspeccionistas deben ser entrenados para que haya acuerdo en las conclusiones de la introspección, y como tal es entrenamiento diferencial de la comunidad verbal y deja en entredicho la «naturalidad» de los resultados; y el tercero, derivado de los anteriores es que por su misma definición basada en el supuesto dé lo subjetivo como único y personal, no se podría someter a acuerdo íntersubjetivo pues hacerlo violaría su concepción epistemológica.


Monica María Novoa Gómez, M.A., (2004). Entendiendo «lo subjetivo» desde el análisis del comportamiento y propuestas terapéuticas.  

lunes, 29 de septiembre de 2014

Desventajas culturales: estatus económico-sociocultural de las familias y retrasos lingüísticos


Autores como Bereiter y Engelmann (1977)* demostraron las relaciones estrechas que guarda el estatus económico y sociocultural de las familias, con las habilidades desarrolladas por los alumnos y alumnas dentro y fuera de la escuela. Puede asegurarse que las habilidades sociales, lingüísticas y pre académicas que desarrollan los niños y las niñas durante los años preescolares tienen una gran influencia sobre el desarrollo de habilidades académicas en el ámbito escolar. Estos autores abrieron las puertas al estudio de las denominadas "desventajas culturales" a las que los alumnos/as de clase social baja pueden enfrentarse al ingresar a un sistema educativo "normal".

En las familias de clase socio-económica baja, los niños y niñas presentan retrasos lingüísticos que varían en grados de severidad y tales atrasos pueden explicarse a partir de la pobreza (en cantidad y tipo) de las interacciones entre padres, madres, hijos e hijas, que suele caracterizar a estas familias.

Tough (1982)* señala que los niños y niñas cuyos padres y madres tienen bajo nivel educativo:
(a) usan estructuras simples en su lenguaje;
(b) hacen peticiones directas y concretas, sin justificar sus requerimientos, y
(c) su orientación del lenguaje no propicia el uso de estructuras lingüísticas complejas.

Por su parte, los niños y niñas cuyos padres y madres tienen un nivel educativo medio y alto:
(a) usan estructuras más complejas en sus frases y oraciones cotidianas;
(b) poseen un lenguaje que se encamina a analizar y reflexionar sobre experiencias pasadas y a expresar planes e intenciones;
(c) expresan y proyectan, sentimientos propios y de otras personas, y
(d) elaboran y justifican sus requerimientos.

En estas familias hay una tendencia a leer y comentar libros, a ampliar la complejidad de su lenguaje y a realizar actividades pre académicas como parte de su vida cotidiana.

* Bereiter, C., & Engelmann, S. (1977). Enseñanza especial preescolar. Barcelona, Espana: Fontanella.

 *    Tough, J. (1982). Language, poverty and disadvantage in school. En L. Feagans, & D. Farran (Eds.) The language o f children reared in poverty: Implications fo r evaluation, (págs. 3-18). New York, NY: Academic Press.