miércoles, 28 de mayo de 2008

¿El Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) es un FRAUDE?




El Dr. Fred Baughman participó en el coloquio sobre Déficit de Atención e Hiperactividad, celebrado esta semana en el Salón Verde de la H. Cámara de Diputados de la Ciudad de México.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se ha convertido en una moda siniestra que está afectando a miles de niños y niñas de nuestro país.

Con falsos diagnósticos, motivados por la ambición más que por la ciencia, niños mexicanos son etiquetados como hiperactivos y dirigidos al calvario de la atención psiquiátrica.

Los padres y maestros deben conocer la verdad acerca del tema y es por ello que durante el Coloquio denominado “Déficit de atención e Hiperactividad”, el médico neurólogo Fred Baughman expuso los resultados de su investigación, la cual demuestra que el Trastorno por Déficit de Atención es una mentira ruin difundida sólo con el propósito de vender drogas psiquiátricas como el Ritalín, Concerta, Straterra y otros.

En el Coloquio, organizado por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados se presentaron también las ponencias del Psiquiatra Dr. Gerardo Heinze Martín, Director del Instituto Nacional de Psiquiatría Francisco de la Peña. Los señores Eduardo Barragán Pérez Director del Hospital Infantil de México y Julio Sotelo Morales Director del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugia quienes por más de una hora hablaron de dicho trastorno, enumerando características de un niño normal como moverse de la silla, perder cosas, no esperar su turno, y una gran necesidad de acción y movimiento. Sin poder demostrar el porqué, dijeron que esas características son razón suficiente para diagnosticarles a los niños un trastorno mental y ponerlos bajo tratamiento de potentes fármacos.

Las contradicciones entre ellos no se hicieron esperar. Mientras algunos pretendían asegurar que el TDAH es un trastorno que puede verse con radiografías (e inclusive colorearon una imagen cerebral), otros decían que era un problema funcional y que nunca se vería reflejado con un scanneo cerebral, radiografía o examen médico alguno. 

En fin, los mismos psiquiatras parecían desarrollar las características que ellos catalogan como síntomas del TDAH. Pudimos ver al Dr. Heinze durmiendo en su silla y a otros panelistas secreteándose con el de al lado, como estudiantes de secundaria, sin poner atención alguna al ponente en curso. Sin embargo, cual si fuera un largo comercial patrocinado por los laboratorios farmacéuticos, los ponentes coincidían en sólo un punto: que la única solución era darles drogas psiquiátricas a los niños. Con esto, la confusión crecía y los asistentes no sabían qué pensar.

Afortunadamente, tocó el turno al Dr. Fred Baughman, reconocido médico neurólogo, miembro de la Academia Americana de Neurología quien durante varios años se ha dedicado a desenmascarar lo que hay detrás del Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El Dr. Baughman hizo una declaración desconocida para la mayoría de los asistentes (padres de familia, diputados y estudiantes de medicina). Narró como se creo el TDAH por consenso teniendo como base una cantidad de factores y procedimientos no científicos. 

Habló acerca de su participación en una reunión de la “National Institution of Mental Health” y la controversia generada desde que se introdujo el TDAH. El Dr. Baughman es testigo de cómo en Maryland se afirmaron declaraciones sin presentar pruebas de estudios cerebrales, es más, afirmando que los niños que padecían este conjunto de actitudes tenían el cerebro un 10% menor al normal. 

En esa ocasión el Dr. Baughman enfrentó al Dr. Swanson, miembro del panel, a quien le dijo que se había ocultado el hecho de que las personas en las que se hizo el estudio mencionado, habían estado tomando metilfenidato (el fármaco mas escogido para “tratar” el TDAH) por un periodo largo, y que esa es la razón detrás de la atrofia cerebral (encogimiento). Y al Dr. Swanson no le quedó más opción que aceptar la observación del Dr. Baughman.

Luego de relatar este acontecimiento, Baughman leyó a los asistentes un párrafo del manual DSM IV TR que afirma que no hay prueba científica alguna para demostrar el TDAH, como sí la hay para cualquier enfermedad verdadera. En una gráfica sencilla ilustró el efecto de una enfermedad inventada y como el cuerpo del niño se va intoxicando con los fármacos cuyas ventas representan cifras millonarias.

Su ponencia se concluye como: “No hay porqué darle a un niño una droga tan adictiva y peligrosa para una enfermedad inventada. Esta violación no debe darse en un país en donde se ejerce la democracia. Ya que luego de hacer una ley el dar este tratamiento, se les obliga a los padres a someter a sus hijos a tales estupefacientes, que además ponen en riesgo la vida, tal como se ha comprobado con las múltiples muertes súbitas de niños que se han presentado en EUA, de las que se ocultan las verdaderas cifras.

El panel finalizó con la propuesta de ley que la diputada María Cristina Díaz Salazar (
Partido Revolucionario Institucional) está apoyando, en la que se pretende que los niños sean canalizados a la atención psiquiátrica por cualquier persona que le cuide, alegando TDAH, (esta enfermedad inexistente y muy controvertida) y de esta forma, someter al niño a medicamentos para tratar su trastorno. Los medicamentos recetados para el TDAH están clasificados por las leyes internacionales como estupefacientes mayores (altamente adictivos y catalogados al igual que la cocaína).

Es sumamente grave que una diputada federal esté promoviendo este tipo de abusos a la niñez mexicana, tratando de esconder sus verdaderas intenciones y utilizando los esfuerzos honestos de otros diputados por proteger a los niños.


por Rossana Thursday, Mar. 02, 2006 at 11:12 AM

TERAPIAS PSEUDOCIENTÍFICAS


¿Delfinoterapia?


Juntemos un niño autista, padres desesperados, anuncios milagrosos, buena cantidad de dinero, un agujero en la tierra, agua mezclada con sal y arrojemos un delfín allí. Tendremos uno de los peores ejemplos de una creciente industria llamada Terapia Asistida con Delfines o Delfinoterapia (TAD)"

La delfinoterapia tiene varias acepciones o "sentidos" según quién hable de ella.

1. Por un lado están los proponentes extremos los cuales llegan a afirmar que la delfinoterapia es "Un salto cuántico a la alegría cósmica universal". En estos casos se llega a mantener que existe una conexión de los delfines con el cosmos en los cuales estos animales tendrían poderes extrasensoriales. Una forma que toma esta postura es la transmisión de energía benefactora para la persona. La transmisión de la "energía" se produciría al parecer por unas ondas sonoras electromagnéticas de las que se dice que estimulan el sistema nervioso central. Según estas teorías, dichas ondas pondrían a trabajar el cerebro y hasta llegarían a conectar las neuronas que al parecer tendríamos inactivas en nuestro cerebro.

Se llega a afirmar que las ondas producidas tipo alfa producirían estados de relajación. También se afirma que el mero tacto de un delfín produce el transpaso de las ondas benefactoras. Esta forma de "terapia", como suele ocurrir con las de carácter pseudocientífico, afirman ser buenas para múltiples problemas: parálisis cerebral, síndrome de down, autismo, etc... En el caso del autismo algunos llegan a afirmar que: “estimula directamente al hipotálamo a producir endorfinas que son las células neurotransmisoras y estimula la producción de la hormona ACTH, la cual produce en los pacientes, sensación de estabilidad (sensación de estar en equilibrio emocional)"Cuan cierto sea que los "autistas" tengan "desequilibrios emocionales" lo dejo a la opinión del lector.

2. Por otro lado existen proposiciones más "apegadas a la tierra" (aunque no menos sujetas a controversia y a pseudociencia) en las cuales la interacción con los delfines (con la ayuda del terapeuta), originarían una mejor calidad de vida para niños con discapacidades relacionadas con el SNC (sistema nervioso central) o ayudarían en procesos de desintoxicación de drogas, en personas con depresión, embarazadas, etc. Entre las mejoras se habla de: Más seguridad en uno mismo mejora del autocontrol, interés por relacionarse con el entorno, mejora del tono muscular (por la natación).

3. En tercer lugar, englobaríamos aquí las prácticas que se realizan con distintos animales (perros, gatos, delfines) en las cuales, el animal en sí no constituye una terapia sino que son elementos que pueden ayudar a llevar verdaderas terapias para la modificación de conducta. En este sentido la utilización de los delfines sería tal válida como otras actividades tales como nadar, montar a caballos, caminar, hacer submarinismo, jugar con los padres o ver un teatro de niños (siempre y cuando no hubiera motivos de alarma en cuanto a conservación de los delfines, tal como se señala más abajo). En este sentido, el jugar con los delfines sería motivadores o reforzadores a utilizar ante respuestas requeridas. A los niños por lo general les encanta el agua cálida, oír el sonido de los animales, tocarlos, verlos nadar. Es este el sentido reforzante que pudieran tener. Así pues, desde esta tercera perspectiva, no se estaría hablando de "delfinoterapia".

EVIDENCIA: No existe documentación científica revisada que apoye la mejora de los individuos que participan en programas que utilizan la ecolocalización de los delfines para diagnosticar o curar enfermedades.

Ver por ejemplo http://www.ammpa.org/faqs.html Existe al menos un estudio científico en el que se analiza la literatura correspondiente a la evidencia de la llamada delfinoterapia. En este estudio se llega a la conclusión de que la interacción con delfines no resulta más efectiva que el uso de otros reforzadores para mejorar el aprendizaje del niño o el desarrollo socio-emocional. También se indica cómo los diversos estudios favorables a dicha terapia carecen de controles experimentales por lo que la mejoría de los niños no puede ser atribuida a la intervención.

Por otro lado, existe evidencia anecdótica basada en reportes en los que se dice que la delfinoterapia ayudó a tal o cual niño. Este tipo de evidencia anecdótica puede ser válida para plantear hipótesis científicas, pero no debiera ser tenida en cuenta como evidencia de validez de la terapia.

En suma: Los estudios existentes no pueden confirmar que la práctica de esta forma "terapéutica" sea válida. La revisión de los mecanismos explicativos de la delfinoterapia, tampoco parecen tener apoyatura científica. Por ejemplo de la ecolocalización* como supuesta fuente emisora de las ondas electromagnéticas sanadoras, señala Pablo Cornejo, director del Grupo Fauna de RIMA que "estudios científicos comprueban que las ecolocalizaciones de alta frecuencia que emite un delfín, y que supuestamente sana a niños deficientes, jamás las han registrado cetáceos en cautiverio". Aun así, y si no tuviéramos esto en cuenta también quedaría un largo camino por explicar:

1.- cómo la energía pasa de los delfines a las personas.

2.- cómo afecta al sistema nervioso central

3.- cómo mejorar las capacidades del niño. Igualmente deberíamos tener en cuenta argumentos ecológicos y conservaciones.

Por ejemplo, ciertos grupos relacionados con instituciones como:

INVESTIGACION Y CONSERVACION DE MAMIFEROS MARINOS DE ENSENADA (ICMME); CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE CIENCIAS MARINAS; INSTITUTO NACIONAL DE ECOLOGIA, and Ensenada and SEMARNAT (Ministry of the Environment, México D.F.) UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR (UABCS).

Abogan en un nuevo acta por la prohibición explicita de la llamada Delfinoterapia. Datos de este tipo muestran pues que la comunidad científica en el campo de la biología también rechaza esta "terapia".

En opinión del biólogo especialista en cetáceos, Paolo Sanino,*"la delfinoterápia no más que una forma de explotación económica de animales carismáticos que generalmente han sido descartados por ser ya incapaces de realizar actos circenses más lucrativos, ingresándolos a programas de nado con delfines en una modalidad que resulta perversa también para el ser humano, al aprovecharse del dolor de las familias con hijos enfermos, a quienes se les prometen milagros que sólo viven en el mundo de las especulaciones y se alimentan de la ignorancia pública e irresponsabilidad de algunas autoridades, sin considerar los riesgos reales de exponer a un niño a un animal de hasta 600kg, encerrado en una piscina clorada, que lo que menos desea es estar allí.

Porque no sirve, es peligroso y mantiene el tráfico de animales silvestres, es que las autoridades de gobierno responsablemente debieran prohibir este fraudulento negocio". Esperamos pues que el mayor conocimiento de todas estas problemáticas haga que la percepción que se tiene del uso de los delfines y su utilidad para los humanos cambie, aunque sea poco a poco.



Articulo obtenido en http://groups.msn.com/AutismoABA/


¿Delfinoterapia?


Foto de Akira Hojo en Unsplash


Juntemos un niño autista, padres desesperados, anuncios milagrosos, buena cantidad de dinero, un agujero en la tierra, agua mezclada con sal y arrojemos un delfín allí. Tendremos uno de los peores ejemplos de una creciente industria llamada Terapia Asistida con Delfines o Delfinoterapia (TAD)"

La delfinoterapia tiene varias acepciones o "sentidos" según quién hable de ella.

1. Por un lado están los proponentes extremos los cuales llegan a afirmar que la delfinoterapia es "Un salto cuántico a la alegría cósmica universal". En estos casos se llega a mantener que existe una conexión de los delfines con el cosmos en los cuales estos animales tendrían poderes extrasensoriales. Una forma que toma esta postura es la transmisión de energía benefactora para la persona. La transmisión de la "energía" se produciría al parecer por unas ondas sonoras electromagnéticas de las que se dice que estimulan el sistema nervioso central. Según estas teorías, dichas ondas pondrían a trabajar el cerebro y hasta llegarían a conectar las neuronas que al parecer tendríamos inactivas en nuestro cerebro.

Se llega a afirmar que las ondas producidas tipo alfa producirían estados de relajación. También se afirma que el mero tacto de un delfín produce el transpaso de las ondas benefactoras. Esta forma de "terapia", como suele ocurrir con las de carácter pseudocientífico, afirman ser buenas para múltiples problemas: parálisis cerebral, síndrome de down, autismo, etc... En el caso del autismo algunos llegan a afirmar que: “estimula directamente al hipotálamo a producir endorfinas que son las células neurotransmisoras y estimula la producción de la hormona ACTH, la cual produce en los pacientes, sensación de estabilidad (sensación de estar en equilibrio emocional)"Cuan cierto sea que los "autistas" tengan "desequilibrios emocionales" lo dejo a la opinión del lector.

2. Por otro lado existen proposiciones más "apegadas a la tierra" (aunque no menos sujetas a controversia y a pseudociencia) en las cuales la interacción con los delfines (con la ayuda del terapeuta), originarían una mejor calidad de vida para niños con discapacidades relacionadas con el SNC (sistema nervioso central) o ayudarían en procesos de desintoxicación de drogas, en personas con depresión, embarazadas, etc. Entre las mejoras se habla de: Más seguridad en uno mismo mejora del autocontrol, interés por relacionarse con el entorno, mejora del tono muscular (por la natación).

3. En tercer lugar, englobaríamos aquí las prácticas que se realizan con distintos animales (perros, gatos, delfines) en las cuales, el animal en sí no constituye una terapia sino que son elementos que pueden ayudar a llevar verdaderas terapias para la modificación de conducta. En este sentido la utilización de los delfines sería tal válida como otras actividades tales como nadar, montar a caballos, caminar, hacer submarinismo, jugar con los padres o ver un teatro de niños (siempre y cuando no hubiera motivos de alarma en cuanto a conservación de los delfines, tal como se señala más abajo). En este sentido, el jugar con los delfines sería motivadores o reforzadores a utilizar ante respuestas requeridas. A los niños por lo general les encanta el agua cálida, oír el sonido de los animales, tocarlos, verlos nadar. Es este el sentido reforzante que pudieran tener. Así pues, desde esta tercera perspectiva, no se estaría hablando de "delfinoterapia".

EVIDENCIA: No existe documentación científica revisada que apoye la mejora de los individuos que participan en programas que utilizan la ecolocalización de los delfines para diagnosticar o curar enfermedades.

Ver por ejemplo http://www.ammpa.org/faqs.html Existe al menos un estudio científico en el que se analiza la literatura correspondiente a la evidencia de la llamada delfinoterapia. En este estudio se llega a la conclusión de que la interacción con delfines no resulta más efectiva que el uso de otros reforzadores para mejorar el aprendizaje del niño o el desarrollo socio-emocional. También se indica cómo los diversos estudios favorables a dicha terapia carecen de controles experimentales por lo que la mejoría de los niños no puede ser atribuida a la intervención.

Por otro lado, existe evidencia anecdótica basada en reportes en los que se dice que la delfinoterapia ayudó a tal o cual niño. Este tipo de evidencia anecdótica puede ser válida para plantear hipótesis científicas, pero no debiera ser tenida en cuenta como evidencia de validez de la terapia.

En suma: Los estudios existentes no pueden confirmar que la práctica de esta forma "terapéutica" sea válida. La revisión de los mecanismos explicativos de la delfinoterapia, tampoco parecen tener apoyatura científica. Por ejemplo de la ecolocalización* como supuesta fuente emisora de las ondas electromagnéticas sanadoras, señala Pablo Cornejo, director del Grupo Fauna de RIMA que "estudios científicos comprueban que las ecolocalizaciones de alta frecuencia que emite un delfín, y que supuestamente sana a niños deficientes, jamás las han registrado cetáceos en cautiverio". Aun así, y si no tuviéramos esto en cuenta también quedaría un largo camino por explicar:

1.- cómo la energía pasa de los delfines a las personas.

2.- cómo afecta al sistema nervioso central

3.- cómo mejorar las capacidades del niño. Igualmente deberíamos tener en cuenta argumentos ecológicos y conservaciones.

Por ejemplo, ciertos grupos relacionados con instituciones como:

INVESTIGACION Y CONSERVACION DE MAMIFEROS MARINOS DE ENSENADA (ICMME); CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE CIENCIAS MARINAS; INSTITUTO NACIONAL DE ECOLOGIA, and Ensenada and SEMARNAT (Ministry of the Environment, México D.F.) UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR (UABCS).

Abogan en un nuevo acta por la prohibición explicita de la llamada Delfinoterapia. Datos de este tipo muestran pues que la comunidad científica en el campo de la biología también rechaza esta "terapia".

En opinión del biólogo especialista en cetáceos, Paolo Sanino,*"la delfinoterápia no más que una forma de explotación económica de animales carismáticos que generalmente han sido descartados por ser ya incapaces de realizar actos circenses más lucrativos, ingresándolos a programas de nado con delfines en una modalidad que resulta perversa también para el ser humano, al aprovecharse del dolor de las familias con hijos enfermos, a quienes se les prometen milagros que sólo viven en el mundo de las especulaciones y se alimentan de la ignorancia pública e irresponsabilidad de algunas autoridades, sin considerar los riesgos reales de exponer a un niño a un animal de hasta 600kg, encerrado en una piscina clorada, que lo que menos desea es estar allí.

Porque no sirve, es peligroso y mantiene el tráfico de animales silvestres, es que las autoridades de gobierno responsablemente debieran prohibir este fraudulento negocio". Esperamos pues que el mayor conocimiento de todas estas problemáticas haga que la percepción que se tiene del uso de los delfines y su utilidad para los humanos cambie, aunque sea poco a poco.



Articulo obtenido en http://groups.msn.com/AutismoABA/